MOGUER - VISTA GENERAL
 
        
   
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Haga click para ampliar la imagen. VISTA GENERAL DE MOGUER. Iglesia de Nuestra Señora de la Granada.

     

   DATOS HISTÓRICOS.-  Para hablar de Moguer, utilizaremos siempre que sea posible, las propias palabras empleadas por Juan Ramón, a lo largo de toda su obra, empezando por el poema:  

" MOGUER MÍO "

Buenas tardes, Moguer mío, monte y valle, mar lejano...
Vengo a sentir florecer un abril verde en tu campo.
¿Te acuerdas de mí?. Yo soy el pastor perdido, el raro
  cantor que se fue a los nortes, un alba sola de mayo.
   Y te vuelvo en mi cantar el tesoro que he encontrado
  entre las rosas más bellas del jardín de los románticos.
  Pueblo con sol, no te digo baladas de lo embrumado,
te quiero coplas de aquí llenas de azules dorados.
Óyelas tú. Y yo abriré mi corazón embriagado,
  y volará sobre tí una bandada de pájaros.
  Canto alegre del tan triste, canto firme del tan vago,
canto menor del mayor y cercano del lejano.
  Aquí estoy, Moguer mío. Tu hijo soy, el más fantástico.
¡Ciérrame en tu puerta blanca tu abrazo contra mi abrazo!

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                         La Plaza de las Monjas y alrededores, calle de La Ribera y Ayuntamiento.   

 

   Juan Ramón tiene constantemente, tanto en su vida como en su obra, un recuerdo permanente de su Moguer de niño, y así cuando vuelve a su pueblo, expresó los cambios habidos en su poesía:   

" CUANDO YO ERA EL NIÑO DIOS"

 

Cuando yo era el niñodios,   era Moguer, ese pueblo, 
una blanca maravilla;  la luz con el tiempo dentro.
Cada casa era palacio y catedral cada templo; 
Estaba todo en su sitio,  lo de la tierra y el cielo;
y por esas viñas verdes saltaba yo con mi perro, 
alegres como las nubes, como los vientos, lijeros, 
  creyendo que el horizonte era la raya del termino.

Recuerdo luego que un dia en que volví yo a mi pueblo
después del primer faltar, me pareció un cementerio.
Las casas no eran palacios ni catedrales los templos
y en todas partes reinaban la soledad y el silencio.
Yo me sentía muy chico, hormiguito de desierto, 
con Concha la Mandadera, toda de negro con negro,
que, bajo el tórrido sol y por la calle de enmedio
iba tirando doblada del niñodios y su perro:
El niño todo metido en hondo ensimismamiento,
el perro considerándolo con aprobación y esmero.  
¡Qué tiempo el tiempo! ¿Se fué con el niñodios huyendo?
¡Y quién pudiera ser siempre lo que fue con lo primero!
¡Quién pudiera no caer, no, no, no caer de viejo:
ser de nuevo el alba pura, vivir con el tiempo entero,
morir siendo el niñodios en mi Moguer, este pueblo!
                                          

       Juan Ramón tiene una curiosa anotación debajo de este romance:
                   "Lo que me pasó con Moguer en relación con Sevilla, me pasó con Sevilla en relación con Madrid, con Madrid en relación con París, con París en relación con Nueva York.  Pero ya en   Nueva York volví atrás y quise París, Madrid, Sevilla, Moguer, Yo." 

 Juan Ramón publica la versión corregida de la poesóa anterior, el año 1.953, en la revista" Caracola", de Malaga. en uno de los números siguientes Pemán le dedica una poesía - "A Juan Ramón en Caracola" - de donde copio este fragmento:

" ¡ Que tiempo el tiempo !" Verdad.

Pero tú no eres edad.

Tú eres un Moguer varado.

Moguer sin hora ninguna.

Reló de sol trastornado

que marca el tiempo con luna.                                                                

  Este es, en el fondo, el gran secreto de Moguer y su mayor encanto. Si Juan Ramón tiene constantemente, tanto en su vida como en su obra, un recuerdo permanente de su Moguer de niño, su pueblo no quiere defraudarlo. Por eso hoy podemos encontrar el mismo Moguer,que Juan Ramón ha cantado. Entremos un poco en Moguer. 

         ......viniendo desde San juan,se cruza el rio Tinto y su marisma se sube la cuesta de la Pila y aparece un letrero indicador: MOGUER. A la izquierda tenemos el cementerio con su ermita a "Nuestro Padre Jesús". La carretera que continua para Palos y La Rabida divide al pueblo en dos partes con una linea que comprende las siguientes calles: Fray Juan Perez, Alferez Juan Ramón Jimenez Bayo, Juan Ramón Jimenez, Plaza del Marqués, Burgos y Mazo, Plaza del Cabildo, del sol y Las Angustias.

De la Plaza del Cabildo, sale la calle de La Ribera que se extiende hasta llegar al rio.
          Muy próxima se encuentra la Plaza de Las Monjas y en ella tenemos el Convento de Santa Clara. Es un antiguo Convento-Fortaleza levantado en plena Reconquista

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